¿Montacargas de solo carga o de carga acompañada? Las preguntas clave antes de elegir

La principal diferencia entre un montacargas de solo carga y uno de carga acompañada es que el primero está diseñado exclusivamente para transportar mercancías, mientras que el segundo permite que uno o varios operarios acompañen la carga cuando el proceso de trabajo lo requiere. Esta decisión condiciona la normativa aplicable, las medidas de seguridad y el diseño de la instalación. 

Una de las primeras preguntas que debe resolver cualquier arquitecto, ingeniero, prescriptor o ascensorista es si el equipo transportará exclusivamente mercancías o si será necesario que uno o varios operarios acompañen la carga durante el recorrido. 

Esta diferencia determina la forma de trabajar, los sistemas de seguridad necesarios, los requisitos de instalación y el marco normativo aplicable. 

En Hidral contamos con soluciones diseñadas para ambos escenarios. La gama EH está destinada al transporte exclusivo de mercancías, mientras que el modelo EHM permite que hasta dos operarios acompañen la carga. No se trata solamente de dos configuraciones distintas, sino de dos formas de organizar el proceso logístico. 

Dos filosofías: mover mercancías vs. mover mercancías con personas 

Antes de estudiar las características técnicas del proyecto, es necesario analizar cómo se desarrollará el trabajo diario. 

¿La carga se introduce en el montacargas y se recoge en otra planta? ¿O el operario necesita permanecer junto a los carros, materiales o equipos durante el trayecto? 

La respuesta permite diferenciar dos grandes tipos de soluciones. 

El montacargas exclusivo de mercancías 

Un montacargas de uso exclusivo para mercancías está concebido para trasladar cargas entre distintos niveles sin personas dentro del habitáculo o sobre la plataforma. 

El operario realiza las tareas de carga y descarga desde las plantas, pero nunca acompaña el material durante el recorrido. Esta configuración resulta especialmente adecuada para movimientos repetitivos, circuitos logísticos definidos y procesos en los que la carga no requiere supervisión durante el desplazamiento. 

El modelo EH (https://hidral.com/cargas-de-menos-de-2000kg/ ) de Hidral responde a esta filosofía. Está orientado al movimiento de cargas pesadas o voluminosas y puede configurarse, según el proyecto, para facilitar el acceso de transpaletas o carretillas. Su objetivo principal es ofrecer un transporte robusto, continuo y eficiente. 

  • Casos de uso: almacenes, centros logísticos, fábricas e industria pesada 

El modelo EH está especialmente indicado para instalaciones con un flujo constante de materiales, entre ellas: 

  • Almacenes con movimientos repetitivos entre niveles. 
  • Centros logísticos y plataformas de distribución. 
  • Fábricas y plantas de producción. 
  • Instalaciones industriales. 
  • Zonas de preparación de pedidos. 
  • Espacios destinados al movimiento de cargas pesadas o voluminosas. 
  • En estos entornos, el equipo puede integrarse dentro de un circuito operativo en el que un trabajador deposita la mercancía en una planta y otro trabajador, o el mismo operario mediante otro recorrido, la recoge en el nivel de destino. 
  • Ventajas: robustez, capacidad de carga y productividad continua 

Entre sus principales beneficios destacan: 

  • Aprovechamiento de la capacidad de carga. 
  • Configuración adaptada al tipo de mercancía. 
  • Robustez para entornos de trabajo exigentes. 
  • Funcionamiento sencillo. 
  • Optimización de recorridos internos. 
  • Reducción de la manipulación manual de cargas. 
  • Continuidad en procesos industriales y logísticos. 
  • Se trata de una solución centrada en trasladar mercancías de forma rápida, robusta y constante. 

El montacargas de carga acompañada 

En otras instalaciones, el trabajo no termina cuando la carga se deposita en la plataforma. El operario puede necesitar controlar el material, acompañar carros o equipos, preparar la descarga o intervenir inmediatamente al llegar a la planta de destino. 

Para estos casos se emplean elevadores específicamente diseñados para transportar conjuntamente mercancías y personas. 

El modelo EHM de Hidral (https://hidral.com/carga-acompanada-plataformas/ ) permite que hasta dos operarios acompañen la carga. Esta posibilidad mejora la agilidad de determinados procesos logísticos y evita desplazamientos adicionales por escaleras, pasillos u otros ascensores. Hidral destaca, además, la versatilidad de la gama EHM, que puede utilizarse como montacargas convencional o en modo de carga acompañada, según las necesidades de la instalación. 

  • Casos de uso: hospitales, lavanderías industriales, grandes superficies y líneas de producción 

Los elevadores EHM se utilizan en espacios donde los materiales suelen desplazarse mediante carros o equipos que necesitan la presencia de un trabajador. 

Algunos ejemplos son: 

  • Hospitales y centros sociosanitarios. 
  • Lavanderías industriales. 
  • Hoteles y complejos de servicios. 
  • Grandes superficies y establecimientos comerciales. 
  • Centros logísticos. 
  • Líneas de producción. 
  • Edificios donde la mercancía requiere supervisión constante. 
  • Instalaciones con carros de limpieza, ropa, alimentos, herramientas o material sanitario. 

En estas aplicaciones, el trabajador puede introducir el carro, acompañarlo durante el trayecto y continuar la operación al llegar, sin necesidad de buscar un recorrido alternativo. 

  • Ventajas: supervisión de la carga, agilidad y ahorro de desplazamientos 

El EHM está concebido para optimizar la forma de trabajar del operario, además de transportar la mercancía. 

Sus principales ventajas son: 

  • Posibilidad de que hasta dos operarios acompañen la carga. 
  • Supervisión del material durante el recorrido. 
  • Mayor agilidad en las operaciones de carga y descarga. 
  • Reducción de desplazamientos complementarios. 
  • Mejor coordinación en procesos con carros o equipos. 
  • Mayor comodidad para el trabajador. 
  • Integración de medidas de seguridad específicas para personas y mercancías. 

Este modelo puede resultar especialmente útil cuando el tiempo empleado en desplazarse entre plantas influye directamente en la productividad o en la calidad del servicio. 

La diferencia que todo prescriptor debe conocer: la normativa aplicable 

La presencia o ausencia de personas durante el recorrido no es una cuestión menor. Influye directamente en la evaluación de riesgos, los dispositivos de seguridad, los procedimientos de conformidad, la documentación y las obligaciones posteriores a la puesta en servicio. 

Por este motivo, el uso previsto debe definirse desde las primeras fases del proyecto. 

Solo mercancías: Directiva de Máquinas 2006/42/CE y nuevo Reglamento (UE) 2023/1230 

Los equipos concebidos exclusivamente para elevar mercancías se encuadran, con carácter general y dependiendo de sus características, en la normativa europea de máquinas. 

Actualmente, la Directiva 2006/42/CE establece los requisitos esenciales de seguridad y salud para la comercialización y puesta en servicio de máquinas dentro de la Unión Europea. En España, esta directiva se incorporó mediante el Real Decreto 1644/2008. 

La Directiva de Máquinas diferencia expresamente los equipos destinados exclusivamente a mercancías de aquellos en los que una persona puede acceder al habitáculo y utilizar mandos situados dentro de él o a su alcance. 

El Reglamento (UE) 2023/1230 sustituirá progresivamente a la Directiva 2006/42/CE y establecerá un marco actualizado para el diseño, la fabricación y la comercialización de máquinas. El nuevo reglamento refuerza aspectos como la evaluación de riesgos, la trazabilidad, la documentación y las responsabilidades de los agentes económicos. 

Por tanto, durante la prescripción de un montacargas de mercancías debe comprobarse: 

  • El uso previsto declarado por el fabricante. 
  • La carga nominal y las dimensiones del equipo. 
  • El sistema de acceso y accionamiento. 
  • Las medidas destinadas a impedir el transporte de personas. 
  • La evaluación de riesgos. 
  • La declaración de conformidad y el marcado CE. 
  • Las instrucciones de utilización y mantenimiento. 

Con personas a bordo: requisitos de seguridad y clasificación normativa 

Cuando una persona puede viajar junto a la carga, el nivel de riesgo cambia. El equipo debe incorporar medidas específicamente concebidas para proteger a los ocupantes durante el acceso, el desplazamiento, la parada y una posible situación de emergencia. 

La Directiva 2014/33/UE regula los ascensores instalados permanentemente en edificios y construcciones destinados al transporte de personas, de personas y mercancías o, en determinados supuestos, de mercancías cuando el habitáculo es accesible y dispone de mandos al alcance de una persona situada en su interior. En España, sus requisitos se desarrollan mediante el Real Decreto 203/2016. 

Sin embargo, no todos los elevadores de carga acompañada tienen necesariamente la misma clasificación. Esta dependerá de factores como la velocidad, el sistema de guiado, la accesibilidad del habitáculo, la ubicación de los mandos, el uso previsto y las características constructivas del equipo. 

Por ello, la solución debe seleccionarse de acuerdo con la documentación y la clasificación declaradas por el fabricante. No es correcto transformar el uso real de un montacargas ni permitir el acceso de personas a un equipo que no haya sido diseñado, evaluado y certificado para ello. 

El EHM incorpora un nivel de seguridad específico para el transporte conjunto de mercancías y hasta dos operarios. Está pensado precisamente para procesos en los que la intervención humana forma parte del ciclo de trabajo. 

Marcado CE, responsabilidad legal y por qué nunca debe viajar una persona en un montacargas de carga 

El marcado CE indica que el fabricante o, según el producto, el instalador declara que el equipo cumple los requisitos aplicables de la legislación europea de armonización. No es una autorización genérica para utilizar el equipo de cualquier manera. 

Cada montacargas debe emplearse de acuerdo con su uso previsto, sus instrucciones y su declaración de conformidad. 

Permitir que una persona viaje en un montacargas destinado exclusivamente a mercancías supone utilizar el equipo fuera de las condiciones para las que ha sido diseñado. Además de generar un riesgo grave, esta práctica puede alterar las responsabilidades del titular, el instalador, la empresa mantenedora y el resto de los agentes que intervienen en la instalación. 

La decisión debe tomarse antes de definir el producto 

Cómo decidir: criterios para arquitectos y ascensoristas 

La elección debe basarse en el funcionamiento real de la instalación y no únicamente en el espacio disponible o en la capacidad de carga solicitada. 

¿La carga necesita supervisión durante el trayecto? 

Esta es la pregunta principal. 

Cuando la mercancía puede desplazarse sola y existe un sistema organizado para cargarla y recogerla, un montacargas EH suele ser la opción adecuada. 

Cuando el operario necesita permanecer junto al material, trabajar con carros, preparar la descarga o intervenir inmediatamente en el punto de destino, debe estudiarse una solución EHM de carga acompañada. 

También conviene analizar: 

  • El número de movimientos diarios. 
  • El tipo de carga. 
  • La presencia de carros, transpaletas o equipos móviles. 
  • El peso máximo previsto. 
  • Las dimensiones de la mercancía. 
  • El número de operarios implicados. 
  • Los tiempos actuales del proceso. 
  • Los recorridos alternativos disponibles para el personal. 

No se compra únicamente un elevador: se define una forma de trabajar. Esta diferencia conceptual entre EH y EHM debe formar parte de la toma de decisiones desde el inicio. 

Requisitos de obra e instalación: foso, hueco, forjados y CTE 

Una vez definido el uso, es necesario estudiar la integración del equipo en el edificio. 

El proyecto debe considerar las dimensiones del hueco, la profundidad disponible para el foso, la altura superior, los accesos, la resistencia de los forjados, los puntos de apoyo, las cargas transmitidas a la estructura y las necesidades eléctricas. 

También deben revisarse las exigencias del Código Técnico de la Edificación que resulten aplicables al inmueble, especialmente en materias como: 

  • Seguridad estructural. 
  • Seguridad en caso de incendio. 
  • Seguridad de utilización. 
  • Accesibilidad, cuando corresponda. 
  • Protección frente al ruido. 
  • Integración de instalaciones. 

Las necesidades varían entre obra nueva y rehabilitación. En edificios existentes, disponer de información precisa sobre el hueco, los niveles de parada y la estructura permite estudiar configuraciones adaptadas y evitar modificaciones de obra innecesarias. 

La coordinación temprana entre dirección facultativa, constructor, ascensorista y fabricante ayuda a definir correctamente las reservas, los accesos y las cargas estructurales antes de ejecutar el hueco. 

Solicita asesoramiento técnico a Hidral y encuentra la solución que mejor se adapta a las necesidades de tu proyecto. 

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